La historia del grillo…


Admirando todos los colores de verde,

mezclados con el ocre del atardecer,

Después de caminar y caminar,

Quise mi cuerpo y mente reposar

Y debajo de un frondoso árbol

Cuya sombra me cobijaba

Me dispuse, según yo,

Un momento descansar.

Fue el frio de la noche

O la soledad del bosque

O tal vez un delicioso ruido

Que me hizo despertar.

A unos cuantos pasos de mí

Había un hermoso grillo

Que sobre la rama de un árbol

Puso sus patas a frotar

Haciéndolo con tanta alegría

Que su dulce sonido empezó a volar.

Aprecié que el grillo

Me miraba sin parar

Y sin miedo, pensando que sería tonto

Le empecé a hablar.

¿Por qué un grillo tan hermoso

Con una melodía deliciosa

Frota y frota sus patas

En el bosque más frondoso?

Y sin retardo contestó…

“Ese es mi castigo…

Por no atreverme a decir

Que amaba a una persona especial

Y por mi culpa, la perdí”.

¿Cómo fue que la perdiste?, averigüé

“Jamás le dije que le amaba”

¿Y por qué no lo hiciste,? Pregunté

¡Porque me daría pena! Reproché.

Y el grillo continuó contándome…

Que por inseguridad no se aventuró.

Que quería mucho a su pareja.

Y por esa estúpida pena, lo perdió

Y para enmendar su pena

Y corregir su error

A la luna le hizo una promesa

Para no olvidar ese amor.

En cada noche,

Aunque lejos se encuentre de mí

Le diré en mi canto

Para que regrese, para que regrese a mí…

Jamás tengas miedo para decir que amas

El no decirle, te pesará.

No confundas con pena la alegría

Que al decírselo, le darás…

Te amo …

Memo